Ayahuasca, la planta que conecta con los espíritus

La Ayahuasca es una bebida alucinógena realizada a partir del tallo de la planta Banisteriopsis caapi (Ayahuasca). Esta bebida rara vez, es servida sola porque siempre se le añaden otras plantas. El brebaje se hace hirviendo durante varias horas los recortes raspadas y machacados de la vid, junto con las hojas de la selva arbusto Psychotria viridis. Sin embargo, hay prácticamente cientos de diferentes maneras de prepararlo, con varias decenas de aditivos (hechas de combinaciones de diferentes plantas, arbustos, árboles, raíces, cortezas y hojas) que pueden ser empleados en la fabricación esta bebida. Estudios han enumerado hasta 55 especies de plantas diferentes, que al parecer se han utilizado como ayahuasca “plantas de mezcla”, y otras listas más de 120.

Después de beber la Ayahuasca, toma aproximadamente 20 a 30 minutos para empezar a sentir los primeros efectos. Esto a menudo se acompaña de una sensación de profundo malestar, náuseas, vómitos y malestar. Si una persona se opone a la manera en que la Ayahuasca trabaja dentro de la psique humana, es posible se vuelva un viaje dificultoso para la persona o pueda bloquear las visiones que según los chamanes el brebaje.

La Ayahuasca afecta la percepción habitual del tiempo y el espacio. Es decir, los cambios que entran en el tiempo y en el espacio se vuelven mágicos ante la medicina. Es un proceso misterioso, donde los diferentes tiempos y espacios conviven. Pasado, presente y futuro se combinan simultáneamente entre sí, en un constante cambio, expansión y comprensión para que el individuo realice un enfrentamiento con su propio ser.

El viaje de la Ayahuasca puede tomar la forma de una experiencia auditiva, lo que podría manifestarse como escuchar melodías de otro mundo, los mensajes recibidos desde el mundo de los espíritus, las respuestas adivinatorias, o una voz interior responder a las preguntas formuladas. Las visiones pueden ser también escuchadas, incluso olerlas, así como canciones pueden ser vistas. Los icaros del chamán son de particular importancia en este proceso, ya que, literalmente, guían las visiones, magnetizan transmitiendo los patrones y emociones energéticas.

Para finalizar, la Ayahuasca funciona a un nivel de catarsis muy profunda en la conciencia, puede traer de vuelta a los eventos pasados, recuerdos de traumas, pérdida, tristeza por la pérdida de un ser querido. Parte de la catarsis puede ser de uno a llorar, sollozar y sentirse realmente triste, para otros puede ser reír alegremente o sentirse agotado.

Puedes encontrar más información buscando Yagé o viendo el reportaje de 21 días.

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