Amor déjame…respirar

Al principio todas las relaciones son hermosas, nos colman de detalles y conquistan, pasamos buenos ratos, nos enamoramosel amor es muy bonito; pero se da el caso que de repente sin previo aviso las cosas comienzan a cambiar.

La leyenda de la media naranja nos ha hecho creer que necesitamos a otro que nos complete, que esté a nuestro lado siempre, lo que sucede es que a veces ese “siempre” se vuelve absolutamente asfixiante e innecesario. Los celos y el control preceden a la destrucción del respeto y el amor, porque esas actitudes terminan por agobiar al otro y sólo denotan una gran inseguridad e inmadurez.

El portal www.elmundo.es reseña que una personalidad tan obsesiva y controladora es habitualmente el resultado de una carencia afectiva que se arrastra desde la infancia. Muchos niños que crecen con miedos, falta de amor e inseguridades y pasan a ser adultos con una necesidad enfermiza de sentirse queridos. Por eso, se aferran a su pareja con el temor constante de la pérdida y del abandono.

Con respecto a lo anterior, es muy probable que si no se pone en claro los límites en la dinámica de la pareja, la situación sea tan agobiante que hasta pueda degenerar en violencia, sólo por el deseo desmesurado de posesión hacia el otro.

Si no estás seguro (a) que estas con una pareja asfixiante, aquí te señalamos algunos indicios a saber:

  • Demuestra con su comportamiento necesidad de control, es decir, precisa saber todos tus pasos, qué haces y con quién.
  • Quiere hacerse cargo de tus tareas y responsabilidades. Puede ser que al comienzo te parezca un lindo detalle, pero cuando es algo repetitivo hay que prestar atención.
  • Sientes que está vulnerando tu espacio personal y privado.
  • Te encuentras agobiado(a), hay algo que te hace sentir asfixiado y aunque no lo identifiques del todo sabes que no estás cómodo.
  • Las discusiones son constantes y tienes la sensación de que has perdido tu identidad. De momento no sabes dónde empieza él (ella) y dónde terminas tú.
  • Analizas tu vida de pareja y adviertes que has renunciado a muchas cosas por complacer al otro.
  • Chequea tu teléfono y tus redes sociales con frecuencia, y se justifica diciendo que “en una pareja la confianza es todo”.

Si has identificado por lo menos cuatro hábitos de los anteriores, ten la certeza que estás inmerso (a) en una relación tóxica. Conversa con tu pareja abiertamente y si los comportamientos descritos no cambian, lamentablemente la mejor decisión será abandonar el barco para evitar consecuencias devastadoras e inútiles. La vida es un ratito y la consigna es ser feliz.

Inspirado en : El mundo

Noticias24

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