3 pasos para frenar un ataque de pánico

Existe un sinnúmero de vivencias que pueden generar momentos de profunda desesperación o ansiedad a cualquier persona. Sufrir de ansiedad en determinados episodios es muy común, aunque hay casos clínicos que pasan de ser un simple evento para convertirse en una condición, que requiere un tratamiento psiquiátrico el cual puede perdurar años o, incluso, toda una vida.

Un ataque de pánico, de acuerdo con Nlppati.com, “es una condición en la cual un exceso de adrenalina entra a su torrente sanguíneo. Un mensaje de miedo le indica a sus glándulas suprarrenales que hay una emergencia.

Las glándulas suprarrenales son glándulas triangulares del tamaño de un chícharo situadas en la parte anterosuperior de los riñones.  Están llenas de adrenalina la cual cuando entra al torrente sanguíneo de su cuerpo, aumenta su habilidad de responder a una emergencia.  El que su cuerpo responda de esta manera causa síntomas físicos que muchas personas confunden con un ataque al corazón u otra seria condición física.  El malinterpretar estos síntomas puede causar que la respuesta de miedo continúe”.

El exceso de adrenalina causa que el corazón bombee mucha más sangre de la habitual, siendo recibida por todos los músculos mayores, aumentando la habilidad de correr cada vez más rápido e incrementado fuerza a los brazos.

El tiempo que toma un ataque de pánico es de tres minutos, momento justo en que el cerebro manda señales de emergencia a todo el cuerpo, produciendo cada vez más adrenalina por todo el cuerpo.

Según el citado portal, “solo toma tres minutos para que sus glándulas suprarrenales llenen su cuerpo de adrenalina.  Y también solo toma tres minutos para que su cuerpo pare esta reacción de adrenalina.  Si usted para un ataque de pánico el momento que comienza, la reacción solo tiene que durar tres minutos”.

 

Cómo detener un ataque de pánico

Después de toda esta macro explicación de cómo se produce un ataque de pánico, puede pensarse que detenerlo no es una tarea sencilla. La verdad es que frenarlo es más fácil de lo que se piensa. Simplemente, consiste en entender cómo funciona el organismo para buscar la solución.

1 Relájate y aleja malos pensamientos

Para lograrlo, primero deben hacerse respiraciones conscientes de “forma lenta, hondas y completas”, indica Nlppati.com. Los pensamientos negativos que circulan por nuestra mente deben ser detenidos gritando la palabra ‘¡Alto!’, para sí mismos. La lógica de este método peculiar es que se corta o interrumpe un proceso químico y potente con un poderoso mensaje de emergencia. ¡Inténtalo!

2 Pronuncia frases que tranquilicen

“Una frase tranquilizadora es una frase positiva que es tan o más fuerte que la frase catastrófica que usted ha usado para generar miedo dentro de usted.  Reemplace el pensamiento negativo con uno positivo.  Escoja una frase que contrarreste el pensamiento negativo”, sostiene Nlppati.com.

3 Acepta tus emociones

Cuando somos conscientes de lo que nos afecta y aprendemos a vivir con ello, podemos controlar un mal sentimiento y una conmoción importante, propulsores de un ataque de pánico.

Ante un ataque de pánico, la buena actitud es lo que permite superar cualquier obstáculo.

Inspirado en: Nlppati.com

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